El altísimo porcentaje de productores que trabajan en campos alquilados, una agresividad manifiesta en la vocación de crecimiento, la presión que esa tendencia ejerce sobre el precio de la tierra, la consolidación de grandes grupos empresarios que operan por fuera de los mercados institucionales y la baja edad promedio de los que toman las decisiones en las empresas del agro, forman el ADN diferencial de los empresarios agropecuarios locales.
Así surge de la encuesta presentada el 7 de septiembre pasado por el Centro de Agronegocios y Alimentos (CEA) de la Universidad Austral, sobre las necesidades del productor agropecuario argentino. El sondeo es una adaptación de un estudio que desde hace 25 años realiza la Universidad de Purdue, ubicada en el corazón agrícola de Estados Unidos, para detectar los hábitos y tendencias de las empresas del agro en ese país. La encuesta se realiza cada cinco años.
Bernardo Piazzardi, director de Relaciones Institucionales del CEA, destacó que la idea es repetir este estudio en todas las potencias agrícolas, para tomarle el pulso al ritmo de los negocios. La encuesta fue realizada entre agosto y septiembre de 2009 y se entrevistaron a 502 productores agropecuarios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Una muestra estadísticamente representativa de 7.400 establecimientos agropecuarios, desde 250 hectáreas hasta más de 10 mil, que suman el 70 por ciento de la producción de soja del área de referencia.
Los segmentos en los que se dividió el universo de los encuestados incluye a los medianos, de 250 a 600 hectáreas; comerciales, de 601 a 1.840 hectáreas; grandes, de 1.841 a 9.999, y megaempresas, más de 9.999 hectáreas. Se trata de una encuesta que indaga cuestiones muy diversas, desde de niveles de educación y hábitos de compra, hasta manejo de riesgos y comercialización, Piazzardi subrayó algunas de las características que diferencian a los locales. A saber:
♦ La principal característica diferencial argentina es la producción en campos de terceros. El 80 por ciento de la población encuestada alquila campo. No trabaja todo en campo alquilado, sino que combina.
♦ Otra diferencia con Estados Unidos es la juventud de los tomadores de opinión en Argentina. El promedio de edad de los que manejan los establecimientos aquí es de 43 años, contra 54 de los norteamericanos. Y el promedio baja cuanto más grandes son las explotaciones. En el caso del segmento mega, esa edad es de 30 años.
♦ A la hora de comprar equipos e insumos, el productor argentino se guía más por las marcas que por el precio. Sobre todo cuando se trata de semilla y maquinaria. Es su forma de percibir la garantía de calidad.
El alto porcentaje de operación en campos de terceros induce a una agresividad mayor de los productores locales que los estadounidenses, a la hora de plantearse objetivos de crecimiento. En tierras por ejemplo, el promedio de los farmers prevé crecer entre 15 por ciento y 25 por ciento en los próximos años. En Argentina, el 35 por ciento. Esta tendencia es mayor en los dos extremos, los productores más chicos, que tienen que agrandarse para no morir, y los mega. En esos casos, las proyecciones de crecimiento en tierras llegan al 46 por ciento. "Esto es shockeante si se lo usa para proyectar el precio de la tierra, habría que sembrar en la Luna para sostener ese ritmo".
Mesa de Enlace:
La presidenta Cristina Fernández presentó ayer el anteproyecto de ley del Plan Estratégico Territorial 2016. La iniciativa, dijo, será debatida en “todos los foros” como sucedió con la ley de Medios y para que sea “una política de Estado”. Agregó: “Queremos la planificación del país real, con una intervención territorial federal destinada a romper las inequidades”.
Publicado por: www.e-campo.com

